La estructura de poder en Grupo Televisa vive uno de sus cambios más relevantes en décadas, y el nombre que hoy destaca con mayor fuerza es el de Bernardo Gómez Martínez.
Tras la venta de casi la mitad de las acciones de Emilio Azcárraga Jean a los principales ejecutivos del consorcio, Gómez Martínez se consolida como una de las figuras centrales en la conducción operativa y estratégica de la empresa de medios más influyente de México.
De acuerdo con documentos presentados ante la Securities and Exchange Commission (SEC) de Estados Unidos, Azcárraga Jean vendió parte de su participación por un monto de 1,926 millones de pesos.
En la operación, Bernardo Gómez Martínez y Alfonso de Angoitia Noriega, copresidentes ejecutivos de Grupo Televisa, adquirieron en partes iguales un paquete de acciones Serie “A”, por el que cada uno pagará 963.151 millones de pesos.
Esta transacción les otorga plenos derechos de voto y la facultad de nombrar, destituir o ratificar a los integrantes del Consejo de Administración.
Bernardo Gómez Martínez se consolida como el principal arquitecto del nuevo equilibrio de poder en Televisa.
Con este movimiento, la participación de Emilio Azcárraga Jean se reducirá de 46.7% a aproximadamente 23.5% del capital social, mientras que el peso accionarial y de control efectivo se desplaza hacia Bernardo Gómez y Alfonso de Angoitia.
Aunque Televisa sigue siendo una empresa de propiedad diversificada, la toma de decisiones clave queda ahora firmemente en manos de sus copresidentes.
Bernardo Gómez Martínez no es un recién llegado al poder. Desde 2018 encabeza, junto con Angoitia, la presidencia ejecutiva del grupo, periodo en el que ha liderado la transformación estratégica de la compañía.
La consolidación de izzi como pilar en telecomunicaciones, el fortalecimiento de Sky y, sobre todo, la creación de TelevisaUnivision, uno de los conglomerados de contenido en español más importantes del mundo.
Bajo su liderazgo, Televisa también separó sus negocios deportivos y de entretenimiento en vivo mediante la escisión de Ollamani, empresa que agrupa activos como el Club América y el Estadio Banorte.
Esta reestructura permitió enfocar al grupo en sus negocios centrales de telecomunicaciones y medios.
Así, más que un simple reacomodo accionario, la operación marca la consolidación de Bernardo Gómez Martínez como el principal arquitecto del nuevo equilibrio de poder en Televisa, convirtiéndolo en el rostro del futuro estratégico del consorcio mediático.










